A partir de esa fecha, los usuarios de boleto común abonarán el pasaje inicial y, si realizan un segundo viaje dentro de los 60 minutos, accederán a una bonificación del 50% sobre el valor del boleto en la segunda unidad.

El beneficio regirá tanto para líneas urbanas como metropolitanas.

No obstante, se mantendrá una condición clave: sólo será válido para quienes utilicen la tarjeta SAETA en formato físico, ya que el sistema no estará habilitado para pagos mediante código QR.

En tanto, quienes cuentan con el Pase Libre —como estudiantes, jubilados y pensionados— dejarán de tener el segundo viaje sin costo.

En estos casos, el transbordo implicará el descuento de un nuevo pasaje dentro del cupo mensual asignado a cada grupo.

Según había señalado el presidente del directorio de SAETA, Claudio Mohr, en declaraciones a los medios, la medida responde a la necesidad de sostener el sistema frente al incremento de costos, particularmente tras la suba del gasoil registrada en marzo.

En ese sentido, el directivo indicó que entre 1,1 y 1,2 millones de viajes mensuales corresponden a transbordos realizados dentro de la ventana horaria, lo que representa un volumen significativo en la estructura de costos del sistema.

Asimismo, remarcó que el nuevo esquema no implica el cobro de una tarifa plena en el segundo viaje, sino una reducción del 50%, con el objetivo de mantener cierto alivio para los usuarios.

La implementación del nuevo sistema requirió ajustes en los mecanismos de cobro, motivo por el cual su aplicación comenzará formalmente el sábado 18.