
El caso por el doble femicidio de las turistas francesas Cassandre Bouvier y Houria Moumni vuelve a instalarse en la agenda pública tras el traslado de muestras biológicas que podrían ser reanalizadas con tecnología actual. Sin embargo, el nuevo impulso judicial no está exento de cuestionamientos.
El abogado José Vargas, representante de Santos Clemente Vera, expresó fuertes dudas sobre la utilidad de las nuevas pericias y volvió a señalar irregularidades en la investigación original.
En declaraciones radiales, Vargas recordó uno de los episodios más controvertidos del expediente: la desaparición de muestras biológicas que debían ser analizadas por la defensa. Según explicó, los hisopados tomados a las víctimas -considerados prueba central- no estaban disponibles cuando fueron requeridos.
Ante esa situación, la defensa solicitó remanentes a Francia, lo que permitió confirmar la presencia de tres perfiles genéticos desconocidos, además de los ya identificados. Para el letrado, ese dato debió haber reorientado la investigación desde sus inicios.
Respecto al reciente traslado de muestras desde el laboratorio de la Universidad de Buenos Aires hacia el CIF en Salta, Vargas fue tajante: puso en duda que el material restante tenga la calidad suficiente para arrojar resultados concluyentes.
«Puede terminar siendo una respuesta mentirosa a la sociedad», advirtió, al referirse al estado de conservación y la cantidad disponible de ADN.
El abogado también apuntó contra la metodología aplicada durante la investigación. Según sostuvo, no se respetaron protocolos básicos en el análisis de ADN y se impidió a la defensa controlar material genético clave.
«Se mezcló todo. No se siguió el procedimiento adecuado», afirmó, al tiempo que denunció la existencia de sobres con muestras que nunca pudieron ser verificados.
En otro tramo, Vargas coincidió con la posibilidad de que el crimen haya tenido más de un autor. En ese sentido, mencionó a Gustavo Lassi y puso el foco en Walter Lassi, quien -según indicó- contaba con elementos que lo vinculaban a la causa pero fue sobreseído.
A más de una década del hecho, el expediente continúa atravesado por dudas sobre la cadena de custodia, la calidad de las pruebas y la dirección de la investigación. Para la defensa, las fallas iniciales derivaron en una causa incompleta.
