Familiares de Natalia Cruz aseguraron que la mujer contaba con consigna policial fija desde el 3 de febrero por denuncias previas contra su expareja. El martes, día del femicidio, no había efectivos en su casa porque -según denunciaron- estaban afectados a la carpa de la ruta 36.

Con el paso de los días, la familia apunta directamente contra la Policía y denuncia negligencia por no haber cumplido con la custodia que la Justicia había dispuesto.

Natalia tenía 37 años y fue asesinada el martes 17, feriado de carnaval, en su vivienda del barrio Luz y Fuerza, en Campo Quijano. Desde entonces, nada se sabe del paradero de Orlando Serapio, señalado como principal acusado y actualmente prófugo.

Durante el sepelio, su hermana Azucena Colque fue contundente y aseguró que la víctima tenía consigna policial fija desde el 3 de febrero, tras reiteradas denuncias por violencia y acoso.

«Mi hermana tenía consigna fija desde el 3 de febrero, pero ese martes no estaban los policías porque dijeron que no había personal. Denunciamos abiertamente la negligencia policial. El Estado le falló a mi hermana», expresó.

Según relató, esa misma mañana Natalia se presentó en la comisaría para exigir que se cumpliera la custodia. La respuesta fue que no había efectivos disponibles.

De acuerdo al testimonio familiar, los uniformados estaban afectados a la carpa bailantera ubicada al otro lado de la ruta 36, a unos 800 metros de la casa donde ocurrió el crimen.